miércoles, 19 de septiembre de 2007

Pamela Anderson fue pilingui

Uno de mis pensamientos de toda la vida ha sido el que todos tenemos un precio, y nuestra querida y recauchatada vigilante de la playa no iba a ser menos, ¿verdad? Además, un poco pinta de guarrilla ya tiene máxima viendo los vestiditos que usa, como el de la foto, y después de aquel vídeo, que hizo con su maridín el rockero, el cual creo que hemos visto todo hijo de vecino, y por cierto, aprovechando la ocasión, vaya mierda de video, tiene menos detalles que el salpicadero de un panda.

Resulta que ha reconocido que una noche con ella llegó a costarle a un atrevido más de 180.000 euros. Y, visto como están las hipotecas últimamente, quién no hace la vista gorda por ese dineral... Vamos que a mi nadie me va a ofrecer esa cantidad, de eso estoy seguro, pero si alguien osase a hacerlo, no tardaría ni un sólo segundo en acabar desnudo en el asiento trasero de un 127.

El caso fue que a Pam le gustan los casinos y el juego tanto o más que a un mono un borrador del Ikea, y un día, como quien no quiere la cosa, la rubia va y se pone a jugar al póker y pierde la nada despreciable suma de 182.375 euros, me imagino que fue que no controlaba bien las cartas debido a sus melones desproporcionados o a que los faroles se le notaban más que a Constantino Romero su calvicie.

Como no llevaba suelto en el bolso de Dior, decidió pagar esta deuda con su cuerpo de vigilanta de la playa. Así lo afirma Infobae y el diario 20 Minutos, entre otros medios. Pam lo ha dicho con esa boquita marca Dunlop que posee: "Pagué mis deudas de póker con favores sexuales". Y se queda más ancha que la madre de Gilbert Grape, porque ella, señoras y señores lo vale; aunque si me dan a mi esa cantidad y me obligan a gastármela en es mismo menester se me ocurren muchas otras por las que pagar más de 180.000 euros (y no miro a nadie).

Según 20 Minutos, un señor que pasaba por allí y que podía tratarse de Julio Naipes alias El cuco, que lo conocen en su casa a la hora de comer y en el cajero automático desde que sacó 180.000 euros de golpe, se ofreció a cancelar la deuda de la Baywatch a cambio de un revolcón. Y ella tardo en bajarse al pilón lo mismo que yo en beberme una budweiser después de un día de playa.